Mi aire acondicionado se congela

Mi aire acondicionado se congela, ¿qué puedo hacer?

Esta es sin duda una de las preguntas más formulada por gran parte de nuestros clientes, por lo que a través de este artículo vamos a tratar de resolver todas y cada una de las dudas sobre los diferentes motivos por los que un aparato de aire acondicionado puede congelarse y dejar de funcionar como lo venía haciendo hasta ahora.

Los motivos por los que un aparato de aire acondicionado se congela y deja de funcionar son muy diversos, y en algunos casos muy concretos puede que sean varias las causas de que esto ocurra. En la mayoría de los casos, el gran responsable de que el aire acondicionado se congele es el propio gas refrigerante que toda instalación de climatización lleva. Son las propiedades de este gas las grandes responsables de que un aire acondicionado pueda congelarse, pero los motivos no siempre son los mismos.

A continuación vamos hacer un breve repaso por las diferentes causas que pueden hacer que un aire acondicionado se congele con el objetivo de que puedas tener una idea aproximada de lo que está ocurriendo en función de tu problema.

Motivos y causas por los que un aire acondicionado se congela 

Puede que sean varios los problemas que afecten a nuestra instalación de aire acondicionado, por lo que antes de realizar cualquier tipo de verificación recuerda que es de vital importancia que cuentes con un profesional cualificado del sector de la climatización que evalúe instalación y puede llegar a una conclusión mucho más concreta.

Falta de gas refrigerante. La mayoría de clientes que se ponen en contacto con nosotros por un problema estas características piensan que la avería tiene su origen en una falta del gas refrigerante. Es cierto que este es uno de los motivos por los que un aire acondicionado puede congelarse, pero en este caso nos vemos obligados a realizar una serie de matices para que no confundamos el origen de nuestra avería.

Si existe algún tipo de fuga de refrigerante, de principios normal que ciertas partes de nuestra instalación se congelen, pero esta situación no puede durar eternamente, ya que al haber una fuga cada vez hay menos gas refrigerante y por tanto habrá menos posibilidades de que el aire acondicionado siga en estado de congelación. Como conclusión, sí que puede ser uno de los motivos, pero conforme pasen los días la congelación debería ir remitiendo si la falta de refrigerante es la causa principal de que el aire acondicionado siga congelado.

Falta de mantenimiento. Cualquier instalación de aire acondicionado debe tener una serie de tareas de mantenimiento con el objetivo de que siga funcionando en las mejores condiciones. Es importante que tengamos en cuenta que las unidades exteriores de los aparatos de aire acondicionado están en contacto de manera constante con mucho polvo y suciedad que se encuentra en suspensión en el aire exterior. Si cada cierto tiempo no realizamos el mantenimiento basado simplemente en limpiar el evaporador, los filtros o la propia unidad exterior por completo, con el paso del tiempo es completamente normal que el aire acondicionado deje de funcionar en óptimas condiciones.

Obstrucción de filtros. Una de las partes más importantes de cualquier aparato de aire acondicionado son sin duda los filtros. Estos filtros son los encargados de que en el interior del lugar donde se encuentra el aire acondicionado se puede respirar un aire puro y limpio. Además, también debemos tener en cuenta otros tipos de filtros como el que lleva el gas refrigerante hasta el evaporador. Si este filtro se obstruye por completo, con el paso del tiempo es normal que la unidad de aire acondicionado se congele y comiencen a aparecer los primeros problemas de funcionamiento. En el caso del filtro del evaporador, muchos de los fabricantes de este tipo de aparatos están comenzando eliminarlo, ya que es una de las fuentes más comunes de averías.

Obstrucción en las tuberías capilares. Esta avería está relacionada de manera directa con lo que hemos mencionado anteriormente. Si los fabricantes deciden el filtro del evaporador para evitar muchas de las averías más comunes, esto se traduce en que por esas zonas habrá vía libre para partículas de suciedad que pueden obstruir las tuberías capilares por las que circula el gas refrigerante.

Termostato defectuoso. Si el termostato no funciona correctamente, éste no podrá apagar el compresor cuando la temperatura de la habitación en la que tenemos instalado el aire acondicionado ha alcanzado la temperatura que hemos indicado con anterioridad. Al no apagarse, éste podría comenzar a congelarse. En el caso de esta avería en concreto su reparación es bastante sencilla, ya que en la mayoría de los casos lo único que hay que hacer es eliminar cualquier resto de suciedad u óxido que pudiera haberse acumulado en los terminales del termostato. En el peor de los casos habría que cambiarlo por completo, para lo que sí que sería recomendable contar con los servicios de un profesional cualificado del sector de la climatización.

Salida de aire obstruida. Por norma general esta es una avería muy común en las instalaciones de aire acondicionado central. En la mayoría de los casos se debe a que el evaporador absorbe algún objeto externo como pueden ser bolsas o maleza, la salida del aire se obstruye provocando un mal funcionamiento de la instalación. Es precisamente por este motivo por lo que es tan importante alejar del evaporador todo lo que sea susceptible de ser absorbido por él.

La climatología propia de cada zona geográfica. Cuando llevamos a cabo la instalación de cualquier aparato de aire acondicionado, siempre que tener en cuenta que una serie de factores externos que se escapan de nuestro alcance. La climatología propia de cada zona geográfica es uno de esos factores que pueden hacer que una instalación de aire acondicionado no funcione como teníamos planeado. Por ejemplo, cuando llueve, el condensador es la parte del aire acondicionado que se encuentra en el exterior, por lo que en la mayoría de los casos termina mojándose. Al mojarse la temperatura del gas refrigerante baja muy rápidamente, por lo que el termostato no es capaz de tener en cuenta esta bajada de temperatura y deja de funcionar con normalidad provocando la congelación del aire acondicionado.

Evaporador dañado. El evaporador del aire acondicionado es una parte fundamental para su correcto funcionamiento. En el interior de esta parte se encuentran una serie de láminas de aluminio que con el paso del tiempo se terminan deteriorando y provocan el mismo efecto que si el evaporador estuviera obstruido por suciedad.

Turbina averiada. Este fallo es sin duda el más sencillo de detectar, ya que por norma general este tipo de turbinas hacen ruido perceptible para nuestros oídos. Si no estamos presentes en el momento en que la turbina deja de sacar aire del evaporador es posible que nos demos cuenta, ya que la instalación en principio seguirá funcionando con normalidad. El problema aparecerá cuando comencemos a ver cómo se forman trozos de hielo en el propio evaporador.

Si detestas que tu aparato de aire acondicionado se congela o que éste no funciona con la normalidad con la que venía haciéndolo, estas son sólo algunas de las causas más comunes de esta avería. Recuerda que puede ser una o varias las que afecten de manera directa a tu instalación de aire acondicionado, por lo que si quieres salir de dudas por completo, lo más recomendable es que te pongas en contacto lo antes posible con profesionales del sector de la climatización.

En Hidalgas contamos con años de experiencia en este sector, por lo que nuestro personal está completamente cualificado para llevar a cabo cualquier tarea de reparación o mantenimiento que nuestros clientes puedan necesitar. Ponte en contacto con nosotros y solicita presupuesto sin ningún tipo de compromiso.

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